Dos mujeres, dos mundos

Me asomo por la mirilla, es el vecino del tercero. Lo único que sé de él es que vino a Granada para completar sus estudios en la Facultad de Derecho y que vive con su mujer y su bebé recién nacido. Abro la puerta, nos saludamos. Me comenta que ha de entregar en los próximos días su tesis, si podría subir a ayudarlo con la corrección de ortografía y gramática. Accedo.

Su mujer, que tendrá poco más de veinte años, muy sonriente, me ofrece un exquisito té verde con hierbabuena. La observo con curiosidad; es la primera vez que veo su pelo, lo lleva suelto. Ella me mira con sus hermosos ojos color azabache. Me pregunta si estoy casada, le digo que no. ¿Tú estudias? Me responde que sí, que este año termina. Las dos tenemos más preguntas. Nos interrumpe su marido dándome un taco de folios. Silencio.

 

La Medina Mujer.jpgFotografía: Turista en la Medina Azahara, Córdoba