Por dos

 

Olvidé olvidar,

sin recordar que no quise volver a amar

y olvidé.

 

Olvidé tanto que hasta el dolor.

Aquel nuevo que después de roto

nunca dejó de estar cosido.

 

Olvidé meses enteros,

antiguos, impasibles, sombríos.

Olvidé el por qué.

 

Olvidé que aprendí

que el calor de la hoguera

trae el frío de la ceniza.

Olvidé cómo prender el fuego.

 

¿Y por qué olvidé?

¿Por qué?

 

Candados.jpg

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